Un intento por no hundirme en la tristeza, resultó fallido en otros aspectos.
RESPONSABILIDAD: la confianza que me otorgan puedo perderla en un instante. No es que no me importe, simplemente debo cumplir lo acordado, fallé.
Deje pasar el tiempo en un momento en el que se hacía pequeña mi tristeza.
Tal vez no entiendan mi sentir: no es que no quiera recordarte, todo el día te pensé. No es que no quiera formar parte de aquellos momentos, simplemente me deprime un poco sentir tantos corazones tristes reunidos en un mismo lugar. Tristes por ti.
Tal vez mi forma de sentirlo menos, resultó mala.
Quisiera salir todos los días, despejar mi mente para hacer que tu partida duela menos.
Tal vez no es la forma y yo estoy equivocada.
Ellos no lo entienden, no lo ven así. Tú bien me decías que cada cabeza es un mundo y que debo respetar eso, debo cumplir lo prometido.
Ayer fallé no solo con ellos, sino con mis amigos.
Se me olvida que no todos piensan igual que yo, se me olvida que el hecho de que yo vea bien algo, no significa que lo sea. Alomejor lo que para mi es bueno, o irrelevante, para todos puede ser de suma importancia; y en un intento egoísta de seguir sintiéndome bien, se me olvidó pensar en los demás.
Olvidé pensar en lo que siente la gente que quiero.
Una vez más me equivoque y pase por alto tus enseñanzas: "El único egoismo aceptable es el de procurar que todos estén bien para estar uno mejor."
Y fallé una vez más, no solo con mis padres, ni con mis amigos, sino contigo.
Anoche te recordé y fue como si estuvieras aquí a mi lado, abrazándome y haciéndome entrar en razón. ¿Que si me haces falta? Sí, eras mi guía.Perdón a mis padres.
Perdón a mis amigos.
Perdón a ti.
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