Es cuando el viento sopla que más falta me haces.
Todos cometemos errores, somos humanos. Sin embargo, tú mantenías mis pies sobre la tierra y, de cierto modo, evitabas que tropezara una y otra vez.
Me haces falta, tal vez es la tristeza que me hace ciega, tal vez es mi forma de ser y no lo quiero aceptar, tal vez es que necesito madurar; herir sentimientos nunca ha sido mi pasatiempo favorito, pero últimamente lo he hecho. No me justifico, se que he fallado, se que estoy mal.
A veces olvido lo importante que es el amor en mi vida.
A veces olvido que todo depende del cristal con el que se mira...
El mio es eso: mi perspectiva nada más. Nadie piensa igual que yo, ya debería saberlo, pero lo olvido.
Cada mañana despierto preguntándome por qué tuviste que partir y es cuando decido tomar el veneno del olvido: tú no estás.
Hoy encontré a mi mejor compañera, aquella que tú también adorabas por momentos.
Pero a pesar de haberla encontrado, algo falta, algo que no me deja dormir en paz: no es remordimiento, ni arrepentimiento, creo que es soledad. La incertidumbre que provoca el saberme rodeada de amigos y a la vez saberme no tan querida. "Da igual", si estuvieras aquí me harías ver la realidad, incluso harías que se redimiera mi tristeza.
En un intento de sanar, he rogado que vuelvas.
Perdóname por suplicar cada noche que regreses, te juro que no es mi intención alejarte del descanso pacífico y la gloria eterna, es solo que me haces mucha falta... ¿lo ves? Egoísta.
Egoísta: esa palabra que tanto odiabas. Siento que deshonro tu recuerdo.
Perdóname.
Hay días en que quisiera estar contigo, no me importa en dónde, ni me importa el tiempo...
Quisiera estar contigo y sonreír, sentirme amada de una forma sincera.
Sentir que me quieren a pesar de mis errores y que en vez de juzgarme o ignorarme, ayuden a mi desubicado ser a intentarlo de nuevo.
Sentir tus brazos apagando mi dolor, sentir que estás ahí no solo cuando te necesito.
Sentir que alguien puede darme una segunda oportunidad y guiarme en este difícil camino.
Te extraño.
Es cuando el viento sopla, que más me duele tu ausencia, porque tú misma me lo decías: "deja volar tus angustias, deja que el viento se lleve todo y déjame estar contigo..."
Y el viento sabía que todo para mi eras tú...
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