No está en mis manos tu destino, ni siquiera en las tuyas. Vendrá una ola y se llevará consigo tu sufrimiento. Ya todo está escrito.
Quisiera hacer que tu dolor sea menos, juro que daría mi vida a cambio de la tuya...
No logro explicarme porque tuvo que pasar así, tanta bondad en un cuerpo pequeño era
sublime. No tenías que ser tú, sufriendo de esta manera.
Hoy estamos aquí, juntos, a tu lado; esperando.
Me falta el aire, me faltarás tú, pero hasta el fin seré fiel servidora de tu voluntad.
Viviré feliz, tal como tu hubieras querido. Toda la vida.
Llevo tu sangre, tu todo y hoy solo quiero que sepas que te amo. Siempre.
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